La Responsabilidad Social Corporativa está ligado a la reputación de la empresa, va más allá del propio producto o servicio, que a la hora de tomar la decisión de compra o contratación, decanta la balanza a favor de una u otra empresa.



¿En que consiste la Responsabilidad Social Corporativa?

Basicamente, la RSC consiste en tener en cuenta no solo los beneficios económicos que puede producir un negocio, si no también en buscar baneficios medioambientales y sociales.

¿Y qué ventajas me ofrece la RSC para mi empresa?

Cualquier producto o servicio es ofertado con éxito por numerosas empresas. Esto nos obliga a que no basta con competir en calidad y precio, ahora hay que ofrecer algo más, hay que trabajar por añadir valor constantemente en cada cosa que hacemos. La primera ventaja es competitiva.

Otra ventaja es la presión de las grandes empresas con sus proveedores. Estas grandes empresas se ven obligadas a trabajar la Responsabilidad Social y esto comprende la cadena de proveedores, no se puede correr riesgos reputacionales por malas prácticas de las empresas que trabajan con nosotros. Tener un plan de RSC ya establecido, y comunicarlo debidamente nos puede abrir un mercado nuevo, múltiples posibilidades que están aprovechando otras empresas de su sector.

Mejoras de gestión, productividad y rentabilidad. Realmente, la RSC bien entendida, se tiene que introducir en el ADN de su empresa, siempre con el resultado de mejorar procesos, rentabilizar acciones, y progresar de modo constante. Esto proporciona la ansiada sostenibilidad de la que tanto se habla de modo equivocado en la mayoría de los casos. La sostenibilidad supone que el negocio se sostenga a lo largo del tiempo, en tres ámbitos, el económico, el medioambiental y el social.



Link: Metodología R.S.C.